Compañeros de viaje

 

Cuando comprendas que eres compañero de viaje y no mi enemigo

que tu yo subjetivo vale lo mismo que el mío

viviremos conviviendo tranquilos

sin necesidad de gastar nuestras energías en la supremacía egoíca de cada uno.

De la mano vayamos redirigiendo pues todas nuestras fuerzas a desbrozar las malezas

que ocultan el verdadero camino.