La madeja

 

¿Quién eres que habitas en mi propia casa?

Aún no sé nada de ti.

Cuéntame qué necesitas

qué es aquello que te hace feliz.

Deseo descubrir todas tus posibilidades

para poder disfrutarlas mientras vivas aquí

porque sino sería un sacrilegio.

Deseo deshacerte para vislumbrar qué hay en tu comienzo

da igual que me pierda una y otra vez porque ya no siento miedo

me entrego de lleno de principio a fin a mi total acoplamiento para que así seas plenamente en mí.