La paradoja

Yo soy tu paradoja

y tú la trascendencia de mi materia.

Caminamos ya en la armonía de ser y no ser

plena y vacía

confío en la vida

porque tú colmas mi copa

porque tú eres la amada en mi íntasis,

la templanza que desea calmar mi tempestad,

la valentía que desea atravesar mis miedos,

la alegría que desea sanar mi veladura de tristeza alada,

la apertura infinita que desea penetrar en mi egoíca tozudez.

Y aquí, sin más que mi yo, me entrego plena a ti.