La tempestad y la calma

Yo soy la tempestad y la calma

ninguna de las dos se adelantan

porque ya en mí están ensambladas.

Ya no siento vergüenza de mi fuerza y mi potencia.

Ya no me oculto tras mi parte mansa.

He abierto todas mis compuertas

porque yo soy en cada momento la posibilidad de ser las dos al mismo tiempo.

Tengo la plena confianza

que mi ventolera no podrá arrasar las montañas

porque mi parte serena tiene el poder de aplacarla

transformándola en su escudo protector.

Bendecida me encuentro con mis dos hijas reconciliadas.