Quien ama más vive más. No en tiempo sino en intensidad porque sufre intensamente y porque es feliz intensamente. Todo es pasión en la persona que ama.
PREGUNTAS
Orbitando estoy en los sueños de lo imposible y sin alas caigo.
Colisionan mis planetas por el dolor de las almas acumulado durante siglos.
Desearía que fuéramos solo alma para que no tuvieramos que pasar por el tránsito de la muerte del cuerpo.
Por eso te pregunto: ¿Para qué nos distes un cuerpo por un tiempo?
¿Para que tus serpientes nos tentaran? ¿Pero no eres tú mismo la misma pasión que nos recorre?
¿Por qué tenemos que refrenarte una vez que te descubrimos en el interior de nuestra materia?
¿Por qué tenemos que cortar la cabeza de tu medusa?
¿Por qué la contradicción de la dualidad del ser?
¿Por qué no dejaste al alma libre e inmortal?
Solo pequeñas ráfagas de tu frenesí las podemos soportar aquí en la tierra sintiéndote a través de nuestro ser mortal.
En esta dualidad, siento que nos recorres y pienso que solo podemos liberar tu fuego en nosotros poco a poco. Es esta nuestra cuasi-libertad.
Joseph Loughborough
Normalmente se vive de manera apresurada sin casi pensar lo que se está haciendo. Somos prácticamente máquinas de nuestro tiempo vital. Nos guiamos por lo establecido sin dudar si realmente lo que hacemos es lo que verdaderamente deseamos hacer, si es realmente cierto lo que nos presentan y si está acorde con nuestro ser.
Y si por alguna causa se nos rompe el esquema de vida, nos encontramos perdidos porque empezamos a pensar más de la cuenta…
Normalmente nos da miedo buscar dentro de nosotros y reencontrarnos porque es más fácil sentirnos protegidos por todo lo que nos rodea sin dudar de nada (moral, religión, normas de sociedad, escuelas…). NOS DA MIEDO BUSCAR NUESTRA LIBERTAD.
Yo te digo que debemos replantearnos todo lo que nos encontremos por nuestro camino, buscando nuestro ser y nuestro verdadero sentido de la vida.
Redescubrir por nosotros mismos el yo oculto tras el teatro donde vivimos, revalorando lo preestablecido: Si realmente lo que dicen es cierto y si realmente es acorde con nuestra esencia.
Si lo hacemos, la angustia y el desasosiego nos llegará porque dudaremos de todo. Será realmente un vértigo absoluto. Pero es necesario hacerlo porque si no, no viviremos como verdaderos hombres.
El Pensar, el sentir y el ser es lo que nos diferencia de los animales y nos da las alas.
Cuando empecemos a volar:
Sentiremos que no tiene sentido el tener y una indiferencia por lo material.
Sentiremos que lo más importante no es conseguir un buen empleo. Esto es necesario para subsistir desde el punto de vista material pero no para que nuestra alma subsista.
Sentiremos que sí tiene sentido formar una familia o cualquier modo de agrupación de personas en comunidad pero comprendes que no tiene sentido si esto implica excluir al resto de los hombres.
Sentiremos que tiene sentido sentir con toda la humanidad porque este sentimiento es el alimento de nuestra alma.
También al ir abriendo la conciencia sentiremos desasosiego porque vamos reencontrándonos con nuestra dualidad (hombre/dios) y nos encontraremos con más contradicciones y con las limitaciones de ambas partes de nuestro ser.
Descubriremos también que el único sentido de vivir es el ir descubriendo a Dios en nuestro interior y en los demás. Como bien decía Ken Wilber, hay que interpretar el cuadrante izquierdo individual de todos los hombres.
Si en algún momento del camino despiertas y experimentas algo distinto, será el sentir a Dios en ti y en todo lo que te rodea, experimentando un amor infinito a todo y a todos.
Porque yo creo que Dios es la suma de todas las almas de los hombres compartidas y sentidas por todos y por eso sólo lo podemos experimentar si vamos acercándonos todos al interior de los demás.
Y una vez encontrado a Dios cantar hasta la muerte para despertar a los demás “bellos durmientes”, hombres inconscientes de su mitad divina. …
Se nos va la vida gastando nuestra energía en preocupaciones banales, quebraderos de cabeza que no sirven para nada, preocupándonos de cosas que aún no han sucedido, elucubrando cosas que no podemos solucionar …
y así nos vamos perdiendo segundos, minutos, horas, días, años de disfrutar de la belleza que nos rodea en el universo. De la única verdad que existe, de lo que nos unifica…
…de los colores, de la luz, de las sombras, de los reflejos, de una mirada, del vuelo de los pájaros, de una sonrisa, de una caricia, , de una canción, de una melodía, de un cuadro,…
se nos escapa de las manos…,
…de lo maravilloso que es conocer más profundamente a las personas…,
de lo maravilloso que es dar, amar…,
¡Cuántas cosas nos vamos perdiendo en el camino!
Cuando se pueda actuar ante un problema es en ese momento cuando, con la mente lo más clara posible, hay que valorar cuál es la solución que mejor nos conviene y que sus consecuencias perjudique menos a los demás y actuar en el momento adecuado.
La energía que se tenga en cada momento hay que dirigirla a realizar aquello que cada uno desea, aquello que se anhela y que a lo mejor aún no se ha descubierto («musas dormidas»).
No hay que dejarse arrastrar por la marea, por los deseos de los demás, por el qué dirán, por el compromiso…
Siempre hay que valorar en dónde debes estar, qué es lo que debes de hacer, con quién tienes que estar, pero siempre, desde tu punto de vista interior y siempre de la manera que consideres que sea lo mejor para el mayor número de personas aunque tú no seas uno de ellos.
La energía de cada uno es un tesoro, un regalo y hay que dirigirla y no malgastarla.
Por desgracia la desigualdad del reparto de la misma es una injusticia y cruel porque no todos tienen la misma ni el mismo tiempo de vida para emplear. Algunos nos dejan en la primavera…